Igual que el titulo de la entrada, así era el de
una vieja canción de Caifanes... lo recuerdo a menudo cuando pienso en la
admirable capacidad de trabajo de los Colombianos, que como yo, nos gusta
trabajar más de 50 horas a la semana, ser muy organizados, planear y ser
cumplidos con los compromisos y con un respeto casi reverente por la autoridad.
Pero aquí no es así... de manera cariñosa, no miento, llamo al lugar donde vivo
"El reino de la informalidad" y muchas islas mas son iguales; tal vez
la cercanía al mar te dice que no te debes tomar todo tan en serio, mucho menos
el trabajo, que no es tan divertido como beber, celebrar y conversar de
cualquier cosa trivial como si se tratara de la mas intelectual de las
tertulias.
Aquí funciona sin complicaciones y no me
necesitan para que les enseñe como trabajar y ser más efectivos. Casi todo el
mundo en este país es descomplicado, varios son perezosos a otros les parece
muy difícil lo que hacen aunque su actividad carezca de cualquier grado real de
complejidad. Pero las cosas marchan y así ganan dinero, algunos mucho, diría yo.
Otra lección que he aprendido en este mundo en el
que estoy viviendo ahora y aunque a veces parece un poco frustrante, es un buen
aprendizaje.
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